¡TENEMOS UN EXCESO DE PENSAMIENTO MÁGICO-PENDEJO!

¿Quieres una vida feliz y plena? ¿Quieres además que sea sin esfuerzo? ¿Crees que por el simple hecho de nacer/estudiar/conocer/etc.  mereces las cosas? ¿Compras/lees libros de autoayuda (psicológica, económica, emprendedora)? ¿Has hecho o tienes pensado hacer cualquier curso de los que te prometen ÉXITO garantizado por Internet? Siento decirte que tienes todos los síntomas de una grave enfermedad, sufres de PENSAMIENTO MÁGICO-PENDEJO.

Este concepto no es mío, es de Odin Dupeyron, actor y director mejicano, que descubrí gracias a una alumna, y desde entonces se ha convertido en uno de mis mantras, e intento inculcárselo al alumnado, a mis clientes, mis amigxs y todo aquel que quiera escucharme. ¡Nadie está a salvo! Ni de mi charla 😊 ni de sufrir de pensamiento mágico-pendejo, ya que utiliza una de las armas más potentes del marketing, la EMOCIÓN.

Vale, yo también estuve y estoy infectado de este síndrome, pero ¿qué es el pensamiento mágico pendejo? Bajo este término, nuestro amigo Odin engloba a gran parte de la cultura occidental actual. Una cultura rápida, frívola y superficial, que se alimenta gracias al éxito de redes sociales como Instagram, Facebook y Twiter. Una cultura que deja muchas almas atormentadas, y que en busca de paz o de empoderamiento se revuelca en el fango de la autoayuda. Mientras en el otro lado, tenemos un rebaño de tiburones preparado para recoger hasta el último céntimo del que dispongan.

Pero ¿por qué es tan efectivo el pensamiento mágico pendejo? Porque apela a las emociones, y después de leer o acudir a un seminario / webinar salimos a tope y nos…

  • Motiva
  • Empodera
  • Hace sentir bien y que somos capaces de hacer cualquier cosa

Nos lleva a un estado de éxtasis momentáneo, que si no somos capaces de detectarlo a tiempo, nos puede llevar a cometer irracionalidades, ya que seamos honestos, no por mucho querer o decretar, no vas a poder conseguir todo. Hace falta algo más que decretar, y eso se llama trabajar, trazar estrategias, formarse, fracasar y volverlo a intentar.

Tiene éxito, porque estar metido en este circulo te evade de la realidad. Los conceptos como dejarse llevar, abrir la mente o no cuestionar (¡¡¡perdona!!!, si en cuestionar está la base del crecimiento) son sencillos de llevar a cabo, y no supone esfuerzo. Esa emoción te motiva de forma que una vez termines de leer “Padre Rico, Padre Pobre” te creas Warren Buffett y seas capaz de generar ingresos pasivos que te hagan vivir muy bien sin trabajar. O que una vez que hagas cualquier curso de Drop Shipping te creas Jeff Bezos y montarás el nuevo Amazon. O que enseñando tu vida en Instagram, te convertirás en una marca atractiva y socialmente responsable, atrayendo empresas hacia tu perfil y convirtiéndote en influencer

Y sabes que te digo, que no podrás generar ingresos pasivos si no dispones de una base financiera sólida, que te permita tener inmuebles, acciones, bonos, afiliados web, etc. Cosas difíciles para el común de los mortales, salvo que tengas un Padre Rico, y aquí creo Kiyosaki nos vaciló con el título de su betseller, ya que a muchos nos tocó tener un Padre Pobre.

Un curso de drop shipping no te convertirá en Amazon, por muy caro que sea y por mucho que su creador/a nos enseñe fotos de sus casas y sus cochazos (¿has pensado que pueden ser alquilados para la ocasión?). Para montar un comercio, ya sea online u offline, debes tener sólidos conocimientos sobre el mercado, tus productos, la cadena de valor, etc. Valores que no te da un curso de 100 horas por internet.

Para ser influencer no solo debes tener muchos seguidores. Tendrás que crear contenido atractivo y alineado con los valores de las marcas que representas. Además de cuidar tu imagen y no tener resbalones que te hagan perder seguidores y contratos. Necesitas además conocimientos de gestión y de negociación. También conocimientos sobre tus seguidores y manejar los conceptos y las herramientas del marketing. ¿Es fácil?

Pensaras, mira el petardo este, que vende autoayuda barata diciendo que es una basura, y que no podemos ser lo que queramos ser. No te confundas, el objetivo de este post es abrirte los ojos. Que utilices la autoayuda como lo que es, una fuente de motivación, pero siendo consciente de que necesitas más que decretos y creer para conseguir tus sueños. Hace falta trabajo, formación, trazar estrategias, oportunidad, suerte, contactos, financiación, etc. Conseguir tus sueños es un trabajo duro y requiere mucho esfuerzo, así que mejor levántate de donde estas y empieces a pelear, no a decretar. Empieza a deshacerte del síndrome del PENSAMIENTO MÁGICO PENDEJO.

Deja un comentario